Ilustración Trabajadores Muévete en Bici

Denuncian retraso de pagos y nulos derechos laborales en el Muévete en Bici

Ya lo hemos dicho antes: la pandemia vino a sacar a flote todas las desigualdades que ya existían pero que habíamos intentado esconder bajo la alfombra, el paseo Muévete en Bici, es una de ellas.

Una de esas desigualdades, quizá de las más invisibles, es la que hoy están sufriendo cerca de 300 jóvenes que hacían posible la ciclovía recreativa de la Ciudad de México. 

La vía recreativa Muévete en Bici abría 55 km de calles y avenidas en la capital cada domingo durante 6 horas para el uso y disfrute de las personas que asistían en bici, a pie, patineta o cualquier otro modo de transporte no motorizado, tanto para ejercitarse como para pasear.

300 jóvenes estudiantes, madres solteras y padres de familia, en su mayoría, son quienes hacen posible que cada domingo las más de 20 mil personas que asisten en promedio a la ciclovía recreativa, de acuerdo con el Centro de Investigación en Nutrición y Salud (CINyS) del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), lo puedan hacer de forma segura. 

Foto: Antonio Albarrán en Twitter

Las funciones se dividen entre 13 supervisoras y supervisores, 60 jefas y jefes de ruta, y 200 monitores viales que están al pendiente de los 55 kilómetros de ruta y listas para atender cualquier incidente.

Problemas pre pandemia

El último Muévete en Bici se realizó el 15 de marzo de 2020, antes de ser suspendido por las medidas sanitarias para reducir los contagios provocados por la Covid-19, sin embargo, para esta fecha, las personas que trabajan cada domingo desde las 6 de la mañana, aún no recibían su pago por el trabajo realizado en enero.

“(Nos pidieron) que entendiéramos la situación de fuerza mayor y esperáramos a que el paseo se reanudara. 

“El último paseo fue el 15 de marzo y aún no nos pagaban enero; fue cuando empecé a cuestionar al subdirector de cultura y uso de la bicicleta de Semovi, Sergio Martínez Tinoco sobre si respetarían el pago como lo estipula la Ley Federal del Trabajo. 

“El pago de enero llegó hasta principios de mayo”, comentó en entrevista Antonio Albarrán, quien se desempeña como supervisor dentro de la estructura del Muévete en Bici.

Antonio, cuyo indicativo radial es “Cedro”, lleva ocho años trabajando en el programa: “inicié como becario del INJUVE, después en SEDEMA con un contrato eventual y en 2019 con SEMOVI bajo el esquema de outsourcing”, detalla, y agrega que antes de que el programa pasara de la Secretaría del Medio Ambiente a la de Movilidad, sólo había 15 personas con contrato “de eventual”.

Las cerca de 300 personas contratadas reciben un pago mensual que oscila entre los $5,500 y los $2,300 pesos. 

Se les deposita a través de una empresa de outsourcing que, a palabras de Antonio, es una “empresa fantasma” pues no saben nada de la empresa empleadora, además que no tienen un solo derecho laboral.

“Se supone que los pagos eran mensuales pero nunca ha sido así, podían tardar desde tres y hasta seis meses en pagarnos. Además, nunca nadie ha tenido seguro social ni ningún otro derecho como trabajadores. 

Si te enfermabas, para justificar exigían que fuera de tu seguro facultativo u otro público, si no te descontaban del pago. La mayoría son estudiantes pero ya con responsabilidad familiar y otro pequeño grupo son padres o madres de familia”, menciona Albarrán.

Ante la falta de pago, un grupo de trabajadoras y trabajadores de esta ciclovía recreativa comenzaron a investigar y descubrieron que, la Semovi no tenía una relación laboral con ellas y ellos, sin embargo, encontraron los contratos de licitación pública tanto para la operación como para los desayunos que les ofrecían como única prestación.

“Antes, el INJUVE apoyaba con las brigadas que tenía, pero no teníamos un número fijo de “apoyos”, por lo que SEDEMA contrató a varios chavos bajo un esquema de outsourcing

“Pero siempre se contradecían porque a veces nos decían que nos pagaban por un fideicomiso, otras que venía del presupuesto aprobado por el gobierno y actualmente sabemos que fue una licitación con una empresa de la que desconocemos cualquier dato”, asegura “Cedro”.

Un domingo cualquiera

Aún sin tener la certeza de sus pagos, sin contar con prestaciones ni derechos laborales, ni pagos extra por actividades como el Paseo de Primavera, el de Día de Muertos o el de Navidad (que eran en la noche), cada domingo estos 300 jóvenes llegaban a las 6 de la mañana a alguno de los dos puntos de arribo: la Glorieta de la Palma o el Hemiciclo a Juárez, desde donde subían a las camionetas cargadas de conos, trafitambos, dovelas y carpas de auxilio para comenzar a hacer los cierres viales y que la ciclovía recreativa pudiera arrancar a las 8 de la mañana. 

Este pequeño ejército era el responsable, también, de asistir a las personas que sufrían algún accidente, estar al pendiente en cada uno de los cruces, sin importar frío, calor, sol sin sombra y recoger todo pasando las 2 de la tarde, hora en que terminaba la ciclovía recreativa.

“Muchos vienen de zonas lejanas e incluso del Estado de México y, en domingo, a esa hora, casi no hay transporte público… y seguridad, menos”, relata Antonio.

Exigencias del Muévete en Bici

Este grupo de trabajadores, gravemente afectados por la pandemia, piden a las autoridades -principalmente a la SEMOVI y al Gobierno de la CDMX- “que reconozcan nuestra labor, respeten nuestro derechos humanos y laborales y nos den mejores condiciones de trabajo de acuerdo con el art. 123 constitucional y las Leyes del Trabajo federales (tanto entre particulares como la que regula a las y los trabajadores del Estado”, enfatiza Antonio Albarrán.

Menciona que se encuentra decepcionado de las mesas con las autoridades pues sólo han conseguido “promesas de palabra” y solicitudes de paciencia para volver a trabajar, supuestamente, con una nueva empresa que, de acuerdo con las autoridades, otorgaría todas las peticiones.

Por último, piden la renuncia del subdirector de cultura y uso de la bicicleta de la Semovi, Sergio Martínez Tinoco y de sus tres coordinadores, pues tienen la firme sospecha de que están involucrados en el atraso de pagos, la presunta empresa fantasma y su trato ha sido “déspota” ante las peticiones de las y los trabajadores.

“No estamos haciendo esto por una cuestión política o de otra índole más que por nuestros derechos laborales. 

“Como trabajadores siempre cumplimos órdenes de las personas morales o instituciones de gobierno a través de sus funcionarios públicos; tampoco pedimos que el paseo vuelva a la brevedad sino que cuando eso sea posible, sea con mejores condiciones de trabajo, pero sobre todo, de seguridad social pues estamos expuestos a que nos atropellen o enfermemos, por la diversidad de climas que enfrentamos cada domingo”, finaliza Antonio Albarrán, supervisor de la ciclovía recreativa Muévete en Bici.

Ari Santillán

Periodista y activista por la movilidad urbana sostenible.

1 comentario

  1. […] unos días entrevistamos a Antonio Albarrán, supervisor del paseo dominical y una de las voces más fuertes que se han hecho escuchar para […]

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