Trolebici accesible

Trolebici Accesible, Coalición Cero Emisiones exije su ejecución

La Coalición Cero Emisiones hizo fila desde las 4 am para entrar a la audiencia pública de Claudia Sheinbaum y le llevaron una serenata vernácula y un curioso pastel por sus 100 días de administración.

Dicho agrupamiento está integrado por Greenpeace, el Sindicato de Tranviarios, el Poder del Consumidor, las organizaciones de bicitaxis y mototaxis Fotca, Mosquitos, Bicitekas AC y la Alcaldía de la Bici

El pastel recreaba el tramo más céntrico de la utópica vía Trolebici Accesible con todo y Palacio de Bellas Artes. 

Un proyecto que lleva cuatro años aplazado, primero por una administración ineficaz y corrupta y ahora por una nueva administración, que aunque transparentó el subejercicio y trasferencias ilegales de dinero del Fondo de Atención al Ciclista y al Peatón, no lo considera «prioritario» a pesar de que hay gran demanda ciudadana.

Carlos Samoaya, a cargo de la campaña Revolución Urbana de Greenpeace México, con la que la Coalición le da seguimiento al caso, nos cuenta detalles y responde nuestras dudas.

Georgina Hidalgo.- ¿Hay algo que celebrar?

Carlos Samoaya.- Estábamos buscando esta fecha que son los 100 días de administración de Claudia Sheinbaum, porque muy probablemente habría alguna comunicación sobre lo que ha salido bien.

Nosotros nos sumamos a algunos puntos favorables que vemos dentro del tema de movilidad y medio ambiente, incluyendo el anuncio de la construcción de los cuatro biciestacionamientos y la compra de los 30 trolebuses que es una acción buena para el transporte cero emisiones o el aumento de infraestructura ciclista en 40 km.

Sin embargo, también queremos recalcar que hay cuestiones que pasan por alto como es el proyecto del Trolebici Accesible.

Es un proyecto que lleva cuatro años de movilizaciones ciudadanas, exigencias al congreso local y luego al gobierno en donde hubo un presupuesto de 150 millones que todavía queremos que se nos esclarezca qué pasó con ese dinero, porque actualmente quedan solo 51 millones. 

G.H. ¿Esclarecer? Pero ya la Semovi publicó los documentos y todo apunta a que el fondo fue saqueado por el secretario de Movilidad Héctor Serrano y el de Obras, Edgar Tungüí, ¿no?

C.S.- El problema es que esos documentos con sus 20 anexos desafortunadamente no nos dan la certeza de que Serrano y Tungüí se hayan embolsado el dinero.

Eso es lo que hay que esclarecer porque si hubo un delito o corrupción hay que tener la certeza completa y que se proceda en contra de los inmiscuidos.

Toda la información que se publicó ahí –que nosotros ya habíamos analizado la mayoría de esos documentos vía transparencia– hacen evidente que sí salió dinero del fideicomiso.

Que salieron 100 millones, que en su momento se transfirieron a la secretaría de Obras y Servicios y de ahí ya no se sabe si se reasignaron a otra obra, no se sabe si alguien se los embolsó. 

Eso hay que dilucidar y tener nombres específicos, es una tarea que le corresponde a este gobierno aunque impere en el discurso que no hay que proceder con la venganza, creemos que aquí se trata más de un caso de justicia.

Para las personas que han estado involucradas desde hace cuatro años en conseguir estos recursos, el gobierno debería tener la obligación de ir más allá.

G.H. Esto del lado del presupuesto, pero ya Semovi dijo que no es prioritario…

Expresamente el secretario de movilidad nos dijo que «no es una prioridad el Trolebici, aunque incluso se tuviera el dinero integro ahí».

Eso nos pone en la cuestión de qué hacer, para que para este gobierno sí sea una prioridad, porque es un proyecto que sería indispensable y benéfico para comenzar a cambiar la narrativa de la ciudad y de como accedemos al espacio público y de como lo democratizamos.

G.H. ¿No basta con tener la firma de esos funcionarios en un convenio que la contraloría califica de «no ser un instrumento legal válido» para transferirse recursos entre secretarías?  

De hecho nosotros hemos estado haciendo cabildeo con el Congreso local para que se haga un exhorto al gobierno actual para dilucidar cómo repercute todo eso en sanciones legales, pero de buenas a primeras  te digo una cosa, esos documentos no prueban aún un desfalco, son insuficientes.

Eso decimos nosotros, pero apelaríamos a que alguien de la Contraloría, una persona especializada con conocimientos técnicos legales suficientes, pudiera dictaminar si esas pruebas nos dan cabalidad para decir que efectivamente hubo un desfalco de ese fideicomiso o se desviaron recursos o si se usaron para otra obra.

Esa opinión técnica nos daría mucha certidumbre y también nos daría  pie a mantener firme la exigencia de que ese fideicomiso tiene que restituirse con lo que originalmente tuvo y que ese presupuesto sea utilizado para esta exigencia ciudadana que es el Trolebici Accesible.

G.H.- La Semovi dice que hay dos auditorías abiertas en ese fondo, ¿ustedes no tuvieron acceso?

C.S.- No, de hecho honestamente yo no tenía conocimiento de que había dos procesos de contraloría abiertos, pero en ese caso simplemente habría que solicitar que se transparenten los resultados de esas investigaciones y conocer más a detalle qué pasó ahí.

GH.- ¿No consideran acudir a un contralor independiente?

De hecho es algo que tenemos en puerta como Coalición, pero debería corresponde al gobierno porque ellos tienen acceso a toda la información y desde una auditoría privada sería más complicado en términos de tiempo y eficiencia.

De no tener resultados concluyentes en estas dos auditorías en ejecución definitivamente tendríamos que acudir a un especialista externo para allegarnos la verdad.

C.S.¿Qué les dijo Sheinbaum?

Para nosotros fue importante posicionar la viabilidad del proyecto, porque de nada nos serviría tener de nuevo recursos si el gobierno no cree en su viabilidad. 

La comunicación fue en ese sentido, que la jefa de gobierno le de atención a este proyecto que es viable y busque la manera administrativa de hacerlo realidad.

GH.- ¿No hubo pastelazo?

C.S.- Fuimos no en un tono de exigencia o confrontación, sino para decir lo bien que sí ha incluido en sus planes de movilidad y a hacerle el llamado de no pasar por alto un proyecto así.

No podemos hacer algo así, al menos no ahora, fue una llamada en sentido colaborativo.

G.H.- ¿Como Coalición cero emisiones ya están en contacto con Lajous desde el principio, te decepciona que no avale el gran eje vial ciclista?

C.S.- Más que decepción diría que es una falta de convergencia en la visión de ciudad que tenemos.

Efectivamente, ellos tienen razón al decir que faltan «suturas», pues hay ciclovías que necesitan esta continuidad, pero cuando hay problemas de cambio climático, mala calidad del aire, cuando la ONU está llamando a los gobiernos locales a tomar medidas eficaces, rápidas y suficientes para crear alternativas de movilidad sustentable, entonces el Trolebici sí es un proyecto necesario.

Haría que mucha gente se suba al transporte público, reduciría accidentes viales, más mujeres usarían la bici como medio de transporte y esas son metas que la Semovi tiene contempladas, entonces no entendemos por qué  el trole bici no abona a su visión.

Más que decepción es confusión de por qué lo otro sí y proyectos como el trolebici no, cuando está demostrado que abonaría a mejorar la ciudad.

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