transporte público concesionado

Se abre camino hacia la dignificación del transporte público

Uno de los sectores históricamente más relegados, vilipendiados y sobajados tanto por la sociedad como por las mismas autoridades es, irónicamente, uno que mantiene viva a nuestra ciudad: las y los operadores de transporte público colectivo concesionado.

“El microbusero” se ha incrustado en el imaginario colectivo como un ser hostil, agresivo y con nulo respeto por las leyes y normas de tránsito, sin embargo, en la CDMX, son responsables de trasladar al 70% de las personas que ocupan el transporte público y, hasta ahora, no tenían acceso a ningún derecho laboral y vivían de lo que lograban generar en una jornada laboral de, incluso, más de 14 horas.

Choferes del transporte público concesionado trasladan a cerca de 4 millones de personas al día en la Ciudad de México.

En febrero de este año, el gobierno de la CDMX anunció el Programa Integral de Mejora de Transporte Público Colectivo Concesionado con el que se brindará un apoyo de entre 4 mil y 6 mil pesos para combustible a cada operador de transporte público colectivo concesionado con el objetivo de evitar aumentar las tarifas. 

Usuarios del transporte público concesionado esperando en Av. Reforma. (Foto: Cletofilia).

Con la crisis sanitaria por el COVID-19, la autoridad anunció que los trámites se harían en un 90% digitales y sólo la entrega de tarjetas sería presencial con medidas de sana distancia. 

Operadores del transporte público concesionado comenzaron a recibir tarjetas con apoyo para el combustible, hasta por 6 mil pesos.

Apenas el 2 de junio se comenzaron a entregar las primeras 350 tarjetas con el apoyo, pero para hacer válido este beneficio, las personas concesionarias debieron cumplir una serie de requisitos enfocados a actualizar el padrón de personas operadoras.  

Los requisitos incluyen la actualización de su información y documentación en los registros de la ciudad y, después de la contigencia sanitaria, comprometerse a participar en los procesos de regularización física a partir de la revisión de su unidad y conclusión de trámites pendientes.

Además, el Gobierno de la CDMX llevará a cabo acciones de profesionalización de operadores, mejora del servicio y, con quienes corresponda (unidades con más de 25 años de antigüedad), hacer el cambio de unidad.

De acuerdo con Nadjeli Babinet, Directora General de Licencias y Operación del Transporte en la SEMOVI, en sólo 3 semanas se registró el 50% del total de rutas concesionadas para recibir el apoyo de combustible con el que se evita, además, el aumento a la tarifa.

Choferes de transporte público tendrán seguridad social por primera vez

Lo realmente innovador y que abona a la dignificación de este sector productivo es que ahora las y los operadores de transporte público colectivo concesionado y sus familias tendrán cobertura de atención médica por parte del Instituto Mexicano del Seguro Social. 

La aportación la hará directamente el gobierno de la Ciudad de México a través del Fideicomiso para el Fondo de Promoción para el Financiamiento del Transporte Público (FIFINTRA) con una aportación inicial de 100 mil millones de pesos.

Con esto no sólo gana la ciudad al tener un mejor padrón de quienes trabajan manejando un microbús o “combi”, sino también los mismos operadores al tener acceso a toda la seguridad social: atención hospitalaria y guarderías.

Capacitación y tecnología para el transporte público

Asimismo, Babinet mencionó que continúan los cursos de actualización y conducción segura con el Centro para el Fomento de la Educación y Salud de los Operarios del Transporte Público de la Ciudad de México (CENFES A.C.) y el Instituto de Capacitación para el Trabajo (ICAT).

“Estamos contemplando que el Programa de Profesionalización y Dignificación de los Operadores tenga dos patitas; por un lado el tema de salud y por el otro, la supervisión mediante una aplicación para fortalecer el sistema de seguimiento para detectar buenas y malas prácticas”, declaró Babinet.

Cabe destacar que el apoyo para el combustible sólo será temporal y está enfocado en la renovación de la flota y la profesionalización de las y los operadores.

Al final, estos avances nos aseguran tener un mejor control de las unidades y las personas que brindan el servicio de transporte público, dando certeza a las personas usuarias, mantener una tarifa sin aumentos pese a la volatilidad del precio de los combustibles; mejorar la experiencia de usuarias y usuarios; y, sobre todo, dignificar la labor de las miles de personas que trasladan a cerca de 4 millones de personas al día en la Ciudad de México.

Aún queda mucho por hacer para lograr la real dignificación de este valioso trabajo y transitar hacia modelos más justos y equitativos que logren erradicar la figura de persona-camión que les precariza.

Ari Santillán

Periodista y activista por la movilidad urbana sostenible.

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