Todos somos asesinos en potencia

Las calles se perciben como un campo de batalla donde la ley se esfuma. Hemos crecido con el concepto de que el espacio público es un ente que te reprime y te pone en peligro. Caminar es un riesgo y moverte en bici podría posicionarse como un efectivo intento de suicidio.



Texto publicado en la edición 05 de Cletofilia impresa, marzo 2015.

Desde el manubrio de la bicicleta vemos al automovilista como el mayor peligro para nuestras vidas. Los peatones ya no saben de quién cuidarse primero, si de los autos o de las bicis. Por su parte, los cochistas se sienten señalados y se defienden afirmando que todos somos unos imprudentes, que invadimos su espacio. Y en este caldero, sólo falta el mínimo descuido para que cualquiera se convierta en el próximo asesino.

 

La calles son el rin de pelea

“No más ciclistas muertos”, ha sido la consigna tras las cuatro personas que murieron atropelladas en accidentes viales al inicio de este año, que como cualquier accidente, se pudieron evitar. En los cuatro casos las redes sociales mostraron lo que ya es una tradición: el linchamiento verbal contra los conductores. No es para menos, algunos de los automovilistas iba en estado de ebriedad. Pero es justo ahí donde comenzamos a mirar al dedo en lugar de ponerle atención a la luna.

 

Increpar a los automovilistas o cargar la responsabilidad a los ciclistas, es quitarle la responsabilidad a quienes por ley deberían ofrecer las condiciones para circular por la calle con total seguridad.

 

Justo cuando cerrábamos esta edición, el jefe de gobierno de la Ciudad de México Miguel Ángel Mancera, junto con el delegado de la Benito Juárez Jorge Romero Herrera y la secretaria de Medio Ambiente Tanya Müller, inauguraron y festejaron la ampliación del sistema Ecobici, que si bien ha sido un éxito en el número de usuarios y viajes, también está generando un aumento en las probabilidades de accidentes viales fatales. La infraestructura, el cumplimiento del Reglamento de Tránsito Metropolitano y la nula autoridad de los oficiales de Tránsito sazonan el caldo de cultivo para que se generen más muertes en la calle.

 

Es positivo tener una opción de movilidad en bicicleta como el de Ecobici, pero si no se piensa en un sistema integral que incluya la infraestructura adecuada, el esfuerzo porque se suba más gente a la bici se verá manchado por los accidentes que ocurran.

 

Durante el discurso de las autoridades en la inauguración de Ecobici en la delegación Benito Juárez, anunciaron los cursos gratuitos para el ciclista, y Mancera resaltó que por favor “usen casco y chaleco” para ser visibles, pero jamás mencionó la disponibilidad del “casco” más efectivo en el mundo: la ciudad bien diseñada, la ciudad incluyente, la ciudad segura. Es muchísimo más fácil pedirle a los ciclistas que se pongan un casco, a ofrecerles una ciudad bien diseñada. Así, si llega a ocurrir un accidente, el culpable será él, y el asesino cualquiera de nosotros. Y en todos los casos, como suele decirse, la casa nunca pierde.

Related posts:

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *