Policía busca a ciclista revolucionaria

Policía busca a ciclista revolucionaria, ¿por qué la consideran peligrosa?

En una ciudad donde la monotonía es ley, a tal punto que las calles fueron trazadas para que sus habitantes no puedan salir de la rutina cotidiana, una ciclista revolucionaria, de esas que persuaden al prójimo con ideas, es buscada por la policía. 




Le han nombrado “La ciclista de las soluciones imaginarias”. Los pobladores han dicho que la vieron volar con su bicicleta, lo cuál alertó a la policía.

“Lleva en su mochila fotografías de las personas que alguna vez fuimos. Yo vi una foto de cuando era feliz y tenía en mente producir un transformador de basura. De mi tiene una foto de cuando estaba por crear los panecillos guarda secretos”, han declarado algunos pobladores.

Entre toda la multitud que se ha congregado en el centro de esta ciudad, se ve al Señor Silva, contador público que ha seguido la pista a “La ciclista de las soluciones imaginarias”, y quien está dispuesto a dar con el fondo de esta historia.

Una historia más real de lo que suena

En poco más de 180 páginas, Edgar Borges (Caracas, Venezuela, 1966), dibuja una ciudad trazada por la monotonía vigilada por el gobierno local.

Alguna vez el Señor Silva fue feliz, pero pocos recuerdos tiene de ello. Casi al punto de olvidarse de lo que significa la felicidad, hasta que un día, del edificio frente al suyo, aparece una mujer que flota en su bicicleta. Ella tiene una misión, recordarle a la gente lo que alguna vez fue.

La ciclista de las soluciones imaginarias (Editorial Nitro Press) es una breve novela que te lleva por las calles de la vida diaria en las que solemos meternos y perder el rumbo.

Un llamado a recordar quienes somos, y quiénes quisimos ser. En esta historia, no es casualidad que el personaje que llega a revolucionar la vida de los demás, ande en bicicleta.

Visita nuestra tienda en línea para pedir el libro a domicilio

 

Policía busca a ciclista revolucionaria

Portada de La ciclista de las soluciones imaginarias de Edgar Borges (Nitro Press).

Related posts:

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *