Mujer y bicicleta

Las ciudades tienen género III

Anteriormente en esta serie, “Las Ciudades tienen género”, hablamos sobre las diferencias en cuanto a la movilidad de acuerdo al género, es decir, a lo que social y culturalmente se dicta que debemos y podemos ser y hacer hombres y mujeres, así como de las posibles explicaciones de estas tendencias.

Texto: Efraín Tzuc | Foto: Mario Mancuso (creative commons atribución 2.0)

En términos generales, podemos resumir que las mujeres se mueven en modos más baratos (caminar y usar el transporte público) debido a sus posibilidades económicas (menores que las de los hombres), la necesidad de acompañar a alguna persona dependiente o con una carga y la posesión y habilidad para manejar un vehículo.



Sin duda, lo anterior se fundamenta en sistemas sociales, económicos y culturales complejos, tales como el patriarcado y el capitalismo, pero se manifiesta en prácticas cotidianas enmarcadas en estructuras más o menos definidas, como las de Gobierno.

¿Quién planea la ciudad?

¿Cuál será el porcentaje de mujeres que se encargan de las dependencias encargadas del desarrollo urbano o la movilidad de nuestros estados y municipios? Estoy convencido de que es muy bajo.

A pesar de que las mujeres han ganado espacios en puestos de toma de decisión dentro de las administraciones públicas, aún la brecha es inmensa. Hablamos de que actualmente en México sólo hay una gobernadora (la de Sonora), por ejemplo. De la falta de paridad en la Cámara de Diputados y Diputadas (aunque ya está en un casi obligado 42%), y en la Cámara de Senadores y Senadoras. Además, algunas áreas de la administración pública, como es el caso del Desarrollo Urbano y la Movilidad, aún son espacios predominantemente masculinos. De igual forma, en los órganos de participación ciudadana enfocados a temas de urbanismo como los Consejos Estatales o Municipales de Planeación, de Movilidad, de Desarrollo Urbano, etc., la participación de las mujeres suele ser baja.

Así pues, hay una franca miopía por la falta de voces que den cuenta de las otras experiencias de vivir la ciudad, experiencias que tienen que ver con la división sexual del trabajo que genera procesos distintos y desiguales en el acceso a bienes y servicios de la Ciudad. Esto se enmascara en una supuesta Universalidad en términos de ciudadanía (que se puede extrapolar a la planeación urbana) que algunas autoras consideran de falsa neutralidad pues “la ciudadanía, y por lo tanto el derecho a la ciudad y las prioridades en la definición de esta, se ha construido tomando como referencia el mundo público, la participación en el mercado y los espacios asignados a los hombres”. Es decir, la falta de mujeres en espacios de toma de decisión y de participación relacionados al desarrollo urbano y la movilidad, contribuye a que nuestras ciudades sean “masculinas”, pues se construyen con una visión limitada, la de los hombres.

¡Pero no me crean! Mejor visiten la cuenta de tuiter @ClubTobiMX que, además de evidenciar una normalizada exclusión de las mujeres, lo hacen de una forma muy divertida. Por ahí encontrarán algún #ClubdeTobi de gobiernos, academia, medios de comunicación, grupos empresariales y sociedad civil.

La ciudad de hombres

El resultado de las políticas públicas de desarrollo urbano, movilidad, espacio público con una visión masculina es justamente crear espacios masculinos, es decir, espacios que priorizan lo que social y culturalmente los hombres deben y pueden hacer.Por ejemplo, para el 2014 el 83% de los recursos federales invertidos en proyectos de movilidad fue para infraestructura vial, que favorece principalmente a quienes utilizan el automóvil privado (mayoritariamente hombres) frente a un 3% peatonal y un 7% en transporte público (modos de movilidad que la mayoría de las mujeres utilizan).

Por otro lado, se debe tener muchísimo cuidado cuando se habla de inversión en el espacio público por dos razones: la primera tiene que ver con las condiciones del espacio público, pues anteriormente recordamos que la violencia hacia las mujeres suele darse en el mismo, así que crear o mejorar el espacio público no asegura que éste sea seguro para ellas y, por tanto, que realmente sea de su beneficio.

Segundo, como bien demostró el geógrafo francés Yves Raibaud, los fondos públicos suelen invertirse en actividades que realizan mayoritariamente los hombres y este tipo de proyectos cuestan más. Hablamos pues de proyectos de ocio y también proyectos de infraestructura deportiva que son englobados en el concepto de “espacio público”. De entrada sabemos que es mayor el porcentaje de hombres que realizan actividad física en comparación a las mujeres, según información del INEGI (2015) y que esta actividad física se realiza predominantemente en el espacio público. Entonces, si los proyectos de mejora o construcción de espacio público son de infraestructura deportiva como un campo de fútbol, una pista de skate o un centro deportivo de box, tendríamos que valorar qué tanto estos espacios están pensados para las mujeres. Y con esto no quiero decir que no existan mujeres que jueguen fútbol, hagan skate o practiquen el box, sino que las oportunidades de que ellas lo hagan en el espacio público es mucho menor por la construcción de género que hay sobre las actividades físicas en general.

En pocas palabras, es importante conocer hacia quiénes se dirigen los proyectos de movilidad y espacio público que se invierten en nuestras ciudades. Para el 2014, el presupuesto de proyectos de movilidad urbana sustentable aplicado a espacio público fue del 7%, ¿ese 7% se invirtió en proyectos con una perspectiva de género o sólo se mejoraron y construyeron espacios para actividades que realizan mayormente los hombres?

Otras ciudades posibles

En este andar es bien necesario saber qué condiciones debe tener un espacio para que sea realmente incluyente con las mujeres. Está claro que los usos mixtos favorecen a las mujeres en sus viajes multi propósito, también los espacios iluminados y abiertos. Definitivamente el transporte público debe repensarse en cuestión de horarios y la infraestructura ciclista de calidad es imprescindible si queremos ver a más mujeres en las bicis.

Por aquí les comparto algunas ligas que me han servido un chorro para escribir esta serie (que concluirá con la próxima entrada de #Intersecciones)

How to Design a City for Women – CityLab (EEUU).

El urbanismo en la contrucción de la equidad de género – El Gloobal

“El diseño de las ciudades no facilita la conciliación” – El Diario (ARG)

VIDEO: “Análisis y evaluación urbana desde la perspectiva de género” en la Jornada “Pensando la ciudad: herramientas de diagnóstico para la regeneración urbana integral” – Col·lectiu Punt 6 (ESP)


 

* Efraín Tzuc

Ciclista, nutriólogo y feminista

Colabora con el Observatorio de Movilidad Sostenible de Mérida @MovilidadMerida y con la Red Nacional de Ciclismo Urbano de México @BiciredMx

2 comentarios
    • Juan Pablo Ramos
      Juan Pablo Ramos says:

      Hola Enrique, por el momento está detenida la edición impresa. Sólo tenemos números pasados que los puedes pedir en este link: kichink.com/stores/tienda-cletofilia

      Responder

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